Balance anual de seguridad vial

Balance Anual de Seguridad Vial 2018

Buenos Aires, 15 de enero de 2019

Como es típico en este momento de cambio de año, encontramos oportuno reflexionar sobre los hechos y la evolución del tema que nos ocupa durante el transcurrido para sacar algunas conclusiones y lecciones para el que se inicia. A estos efectos, recurrimos a una variedad de fuentes de información para brindar un panorama de situación y lograr de algún modo identificar los temas más preocupantes.

Retroceso en materia de seguridad vial

Según estadísticas del ISEV, 2018 marcó otro aumento en la siniestralidad vial en Argentina con indicadores un 17,7% por arriba de los de 2017, incluyendo un incremento del 12,5% de la mortalidad en los siniestros viales. Otras fuentes remarcan que estos valores nos retrotraen a aquellos de los años 90 y nos alejan de alcanzar las metas de reducción de los índices de siniestralidad pactadas en la última década.

Asimismo, según Luchemos por la Vida, las estadísticas de accidentes de tránsito en Argentina en vez de reducirse como en otros países, se han mantenido estables cuando no con un ligero aumento:

Fuente: http://www.luchemos.org.ar/es/estadisticas/internacionales/comparacion-de-argentina-con-otros-paises

Sin embargo, este gráfico llega hasta el año 2014, y en los últimos 2 años se incrementó dramáticamente la cantidad de accidentes mortales por accidentes de tránsito en Estados Unidos, volviendo a niveles similares a los de una década atrás. Muestra de que, en materia de seguridad vial, lo que antes funcionaba ya no funciona y los expertos concluyen que se debe en gran medida al uso del celular durante la conducción.

Fuente: https://en.wikipedia.org/wiki/Motor_vehicle_fatality_rate_in_U.S._by_year

En particular, los accidentes o siniestros uni-vehiculares, como el vuelco, se deben en muchos casos a una falta de atención o exceso de confianza por parte del conductor. Este puede ser agravado por el estado del camino, o el exceso de velocidad. Para graficar el tema, supongamos una interacción de apenas 10 segundos con la pantalla del celular, contestando un mensaje o echando un vistazo al post de un contacto. Durante el transcurso de este tiempo se recorre más de 250 metros – o dos cuadras y media – a una velocidad de 100 km/hora. No es una distancia insignificante, y podemos apreciar que es fácil que sucedan muchas cosas en la ruta durante tanto tiempo.

Alarmante aumento en el uso del celular al volante

“En el primer cuatrimestre del año, las multas por uso del celular al volante aumentaron un 143% respecto de 2017. Pasaron de 36.967 a 90.051, según datos de la Secretaría de Transporte porteña” relatan en el artículo Peligro al volante: se hacen el triple de multas por usar el celular al manejar aparecido en el diario Clarín el 27/05/2018. Mientras tanto, “en la ciudad de Córdoba, […] el año pasado [2016], se hicieron 26.849 multas y es la segunda infracción más cometida” según un artículo del diario La Voz del 05/06/2017. En el artículo de Clarín agrega que “los argentinos son los que más minutos pasan frente al celular, según un estudio de una reconocida consultora del sector tecnológico, comScore. El análisis se publicó en marzo e involucró a 14 países, entre los que estaban Estados Unidos, Canadá, Francia, Alemania, Italia y España.”

En Argentina son escasos los datos oficiales, sin embargo, la asociación civil Luchemos por la Vida viene realizando estudios observacionales del uso del celular al manejar desde 2007, y la tendencia es preocupante:

Fuente: http://www.luchemos.org.ar/es/investigaciones/el-telefono-celular-un-peligro-en-las-manos-de-conductores-y-peatones

Sin embargo, desde Woocar nos parece que estos números son muy optimistas. Según datos propios, actualmente el uso del celular durante la conducción en flotas corporativas puede superar el 40% de los viajes. En otras palabras, en casi la mitad de los viajes se registra algún tipo de utilización del celular al volante.

¿Cómo revertir esta tendencia?


El cambio implica modificar la conducta y esto requiere tiempo e incentivos para lograrlo. “La investigación reveló la lógica: los estados más preocupados en sancionar violaciones a la ley de tráfico y concientizar sobre temas de seguridad y prevención registran menos víctimas fatales en accidentes viales” según declaraciones de autoridades de salud pública de EE.UU. citadas en un artículo de Infobae. De hecho, las flotas que están logrando mejoras significativas en sus indicadores de seguridad vial también están implementando programas de conducción responsable, que incluyen la premiación y reconocimiento del esfuerzo que hace su personal para mejorar su conducción.

Saludos,

El Equipo Woocar

La conducción ECO-Eficiente como estrategia frente a la polución.

La Contaminación Ambiental constituye una de las principales externalidades negativas en el Sector del Transporte. El aumento sostenido de la cantidad de vehículos privados, la distribución modal del sistema (con una disminución secular de la participación del transporte público), así como la congestión y los flujos ineficientes de transito; conllevan a un aumento preocupante en las emisiones de Gases Contaminantes. Este hecho, nocivo para la salud, genera a su vez importantes costos económicos. Para los países de la OCDE el costo asciende a más de dos puntos del PBI. Siendo el combustible uno de los principales insumos del Transporte, una utilización más eficiente del mismo permite mejoras tanto económicas como ambientales. Las iniciativas públicas y privadas para la reducción de la polución en el transporte permiten obtener grandes beneficios.

Estas iniciativas suponen desafíos tanto a nivel del Sector en su conjunto, así como particularizadas para Actores y Medio de Transporte. Desde el Sector Público, una mejora en la calidad y eficiencia del Transporte Público (ejemplo: metro-bus), la incorporación del paradigma de la Movilidad Sustentable (por ejemplo mediante las ciclo vías), una mejora en el Sistema de Transporte de Carga (altamente dependiente del transporte terrestre y con poca participación del transporte ferroviario y fluvial) constituyen medidas ineludibles. Para el Sector Privado, por el lado de los Usuarios, resulta útil modificar y actualizar los hábitos de conducción a las posibilidades que brindan las nuevas tecnologías. Respecto a la fabricación de vehículos, una mayor inversión en I+D supuso permite mejoras en el rendimiento de los motores y en el diseño de las unidades, reduciendo consumos y niveles de emisión.

El paradigma de Conducción Eco-Eficientes refiere a un conjunto de acciones públicas y privadas destinadas a mejorar los hábitos de manejo, adaptándolos a las nuevas tecnologías e incorporando una conciencia ecológica. Estas iniciativas, complementarias a las enumeradas anteriormente son de bajo costo y con alto potencial de efectividad en el corto plazo. Requieren principalmente de instancias de formación y control de consumo en las distintas modalidades de transporte.